Autoamor
Hola, queridos amigos.
Todos llevamos en lo más profundo de nuestro ser la luz del amor. En su forma más pura, este amor no puede encontrarse exclusivamente en ninguna institución del mundo. Nace directamente de nuestro corazón, y solo nosotros tenemos la capacidad de sentirlo plenamente y compartirlo con quienes nos rodean.
Solo necesitamos creer en él con todo nuestro corazón. Entonces podremos permitir que nuestra aura brille para los demás con los más hermosos colores del arcoíris, porque lo semejante atrae a lo semejante. La chispa divina habita en cada uno de nosotros; forma parte de nuestra esencia. El único idioma que compartimos todos los seres humanos en esta Tierra es el lenguaje del amor.
Y todo comienza con el amor propio, con la capacidad de amarnos y valorarnos a nosotros mismos. Debería ser siempre una de nuestras mayores prioridades, porque sin amor propio resulta difícil ofrecer sentimientos positivos, comprensión o empatía a los demás.
También forma parte de este camino una relación consciente y respetuosa con nuestro planeta y con todos los seres vivos que lo habitan. Cada una de nuestras acciones, sean buenas o malas, regresa a nosotros tarde o temprano, igual que un bumerán vuelve siempre a la mano de quien lo lanzó.
Por eso, el buen karma florece mucho más fácilmente cuando caminamos juntos en la misma dirección. Cuando creemos en el amor, fortalecemos una fuerza mucho más poderosa de lo que las influencias oscuras del mundo suelen hacernos creer.
Una palabra amable vale más que diez palabras hirientes.
Ningún ser humano ni ningún animal nace siendo malo. Todos somos el resultado de nuestra educación y de las influencias que encontramos a lo largo de nuestra vida.
Todo camino comienza con un primer paso.
Démoslo juntos.
Con cariño,
Nicole