La Llama de la Esperanza
Hallo meine Lieben, dieses selbstverfasste Gedicht soll Euch Licht und Wärme spenden und einen wohligen Schauer über den Rücken laufen lassen, welcher Euch die andere Seite von Halloween aufzeigen soll.
Cuando las hojas del otoño te acarician suavemente con el susurro del viento, puedes sentir a tus seres queridos fallecidos en lo más profundo de tu corazón.
Cuando un pájaro rompe el silencio con su canto en una noche especialmente oscura, puede que alguien a quien amaste esté velando por ti desde el otro lado, protegiéndote con cariño.
Las estrellas del cielo, tan sabias, brillantes y claras, conocen perfectamente lo hermoso que fue tu vida junto a quienes amaste. Ellas te ofrecen esperanza en las noches más oscuras y ayudan a que un corazón afligido vuelva a encontrar su luz.
Y también la luna, desde lo alto, ilumina directamente tu alma, porque comprende tu tristeza y tu dolor. Con suavidad te susurra:
"No pierdas la esperanza. Esta es una noche especial, una noche en la que todo aquello que parecía perdido vuelve a vivir en el recuerdo y en el amor."
Por eso, toma una pequeña vela y enciéndela. Es algo sencillo, pero encierra una profunda belleza.
Esta noche, la llama de la vela habla solo para ti. Créeme, querido ser humano, ella te trae esperanza. Su luz regala calor y penetra profundamente en tu interior. Ten la certeza de una cosa: jamás estás solo.
Aquellos que más amas permanecen contigo para siempre. Están presentes en cada suave brisa, en cada estrella fugaz que cruza el cielo nocturno.
No se manifiestan únicamente en esta noche especial, sino en cada instante de tu vida, siempre que los recuerdes con el corazón.
La felicidad suele ser mucho más sencilla de lo que imaginamos y, a menudo, se encuentra más cerca de lo que creemos. Si mantenemos viva nuestra fe y nuestra esperanza, el futuro puede llegar a ser maravilloso.
Las calabazas iluminadas, tan inquietantes como hermosas, nos recuerdan no solo en Halloween que vale la pena recorrer este camino llamado vida.
No necesitamos temer nuestra última hora. Cuando llevamos esa certeza en el corazón, la vida vuelve a fluir con serenidad.
Todas las almas humanas están unidas entre sí. Si realmente comprendiéramos esta verdad, nadie lastimaría a otro de manera consciente. El corazón posee una sabiduría que supera con creces a la razón, mientras la vela de nuestra linterna se consume poco a poco.
Sin embargo, la oscuridad que se acerca ya no nos llena de tristeza, porque la verdadera luz no nace de la vela.
Nace de nuestro corazón.
Y así, la luz siempre vencerá a la oscuridad. De ello podéis estar seguros. La noche se aproxima a su fin, la mañana despierta, y la llama de la vela se apaga finalmente, suave y silenciosamente.
Con gratitud y amor damos la bienvenida al nuevo día, llevando en nuestro corazón la hermosa certeza de que puede traer cosas maravillosas.
Un maravilloso Halloween para todos vosotros.